
BENEFICIOS APLICABLES AL SECTOR PETRÓLEO Y GAS EN EL MARCO DEL RIGI}
En el marco de la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (“RIGI”), previsto en la Ley Bases y reglamentado mediante su normativa complementaria, se establecieron una serie de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios aplicables a proyectos de gran escala vinculados al sector de petróleo y gas. El régimen se presenta como una de las principales herramientas de promoción para inversiones de largo plazo en infraestructura energética, producción, transporte, almacenamiento y licuefacción, especialmente en proyectos vinculados a Vaca Muerta y al desarrollo exportador del sector.
Entre los principales beneficios tributarios previstos por el régimen, se destacan la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25% para los vehículos adheridos, la posibilidad de computar el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios como pago a cuenta de Ganancias y la aplicación de mecanismos de amortización acelerada para bienes de capital e infraestructura. Asimismo, se prevé la devolución acelerada de créditos fiscales de IVA vinculados a las inversiones realizadas en el proyecto, así como un esquema de estabilidad tributaria por 30 años contado desde la aprobación de la adhesión al régimen.
En materia aduanera, el RIGI contempla la exención de derechos de importación, tasa estadística y demás percepciones aplicables a la importación de bienes de capital, repuestos, partes e insumos destinados al desarrollo de los proyectos aprobados. A su vez, el régimen prevé beneficios vinculados a derechos de exportación, estableciendo que las exportaciones efectuadas por los proyectos adheridos podrán acceder a alícuotas reducidas o incluso quedar exentas luego de cumplidos determinados plazos y condiciones establecidos por la reglamentación.
Por otro lado, uno de los aspectos más relevantes para el sector de petróleo y gas es el régimen cambiario especial previsto para los proyectos adheridos. En este sentido, se reconoce progresivamente una mayor libre disponibilidad de divisas provenientes de exportaciones, sin obligación de ingreso y liquidación en el mercado local respecto de determinados porcentajes. El esquema prevé un acceso gradual que aumenta con el transcurso de los años desde la puesta en marcha del proyecto, permitiendo a los inversores disponer de una parte relevante de las divisas generadas. En conjunto, el régimen busca otorgar previsibilidad y estabilidad regulatoria para fomentar inversiones intensivas en capital y de largo plazo en el sector energético argentino.



